PUNTO ORILLO.

Formas de hacerlo y utilidades.

Vamos a ver diferentes maneras de ejecutarlo y todas las utilidades que tiene utilizarlo en tus proyectos laneros.
Creo que lo mejor es hacer una presentación del Punto Orillo, uno de nuestros mejores aliados tejeriles.

¿Qué es el Punto Orillo?
Algo que siempre me ha intrigado es que se le llame “Punto Orillo” en singular, cuando para mí siempre son 2. El Punto Orillo hace referencia al primer y último punto de cada vuelta (excepto de la primera, en la que todos los puntos se tejen).

¿Para qué sirve el Punto Orillo?
Tejer de manera diferente el primer y último punto de cada vuelta principalmente nos ayuda a conseguir bordes homogéneos en nuestras prendas tejidas a mano.

¿Cómo se hace el Punto Orillo?
El Punto Orillo se ejecuta de diferentes formas, en este post vamos a hablar de 3, y las diferencias entre unos y otros.

¿Cuándo se hace Punto Orillo?
Siempre que se indique que hay que hacer Punto Orillo tendrás que tener en cuenta que se refiere al primer punto y el último de cada vuelta. Aunque es aconsejable practicarlo siempre, encontrarás excepciones: por ejemplo cuando cambies de ovillo, cuando tejas en varios colores y sea la primera vuelta de 1 color distinto, el primer punto sí tendrás que tejerlo. En el caso de Punto de Arroz, el Punto Orillo sólo se hará en el primer punto de cada vuelta, el último se tejerá como corresponda, si es del revés al revés y si es del derecho al derecho. O en el Punto Hebra… Cada punto tiene un funcionamiento diferente.
Una vez hecha esta pequeña presentación vamos a distinguir 3 tipos de Punto Orillo.

Tipos de Punto Orillo

El Punto Orillo sencillo es el que habitualmente utilizamos en todas nuestros diseños y el que ves siempre en nuestros tutoriales. Consiste en pasar el primer punto sin hacer del derecho, y tejer el último al derecho. Independientemente de si estás en una vuelta en Punto Derecho o Revés.

El Punto Orillo con punto derecho retorcido es otra versión, en la que la diferencia está precisamente en cómo coges el primer y último punto, consiste en introducir la aguja de manera diferente a la habitual, el primero lo pasas sin hacer y el último lo tejes.

El Punto Orillo con punto revés retorcido, igual, afecta al primer y último punto de cada vuelta, pero la diferencia es que lo tejes del revés introduciendo la aguja de manera diferente, y siempre lo repites, estés tejiendo en punto derecho o punto revés, pasando el primero sin hacer y tejiendo el último.

¿En qué se distingue un Punto Orillo de otro?
Simplemente en cómo lo ejecutas, lo puedes ver en las imágenes, los bordes que obtenemos habiendo utilizado cualquiera de ellos es similar, por lo que tú a la hora de habituarte a hacer Punto Orillo lo que debes tener en cuenta es cómo te sientes más cómoda.
¿Cuáles son los beneficios de acostumbrarte a utilizar Punto Orillo?
En primer lugar tus bordes siempre resultarán más homogéneos.
Evitarás argollas poco favorecedoras.
Consigues que tus prendas no se líen sobre sí mismas con tanta facilidad.
Una de las virtudes del punto orillo es que te sirve de guía para coser tus prendas. La costura de las piezas es una de las cuestiones que más asusta a las tejedoras principiantes, normalmente piensan que después del esfuerzo de haber conseguido tejer un proyecto de principio a fin, a la hora de coser van a estropear todo el trabajo. Bien, sabiendo distinguir el Punto Orillo, tanto de un lado de la pieza, como del otro, conseguirás tener una fiel guía para ayudarte a coser.

Para coser debes tener en cuenta que debes hacer coincidir las 2 piezas, los puntos orillos con los puntos orillos, y los puntos normales con los normales, y de esa manera pasar la aguja lanera entre ellos haciendo el típico movimiento de bucle de costura..
En resumen esto es lo básico sobre el Punto Orillo, ten en cuenta que es bueno acostumbrarse a hacerlo, y que siempre que vayas a calcular los puntos para algún proyecto debes considerarlos en la suma total, bien de manera independiente o en conjunto.
Por ejemplo, si te encuentras con un punto que sea múltiplo de 3 +1, suma a todos los que vayas a montar 2 más que serán los orillos, el primero y el último de cada vuelta. Teniendo esto claro te resultará más fácil hacer los cálculos

¿PORQUÉ UNOS PUNTOS CUNDEN ,MÁS QUE OTROS?

Tejer para algunas es una afición, para otras un placer, y para muchas casi un vicio… Hay que reconocerlo: a quien le gusta tejer el tiempo se le va en ello. Por eso muchas veces, cuando el tiempo escasea hay que recurrir a la imaginación o al ingenio para que te cunda lo que tejes.
Uno de los recursos a los que puedes acudir cuando tengas poco tiempo y tengas que hacer 1 proyecto (para un regalo por ejemplo, que cuentas con una fecha límite), es estudiar el tipo de punto que más te conviene.
Partiendo de 3 puntos muy básicos: Punto Liso, Punto Bobo y Punto de Arroz, vamos a ver cuál cunde menos y cuál cunde más. Al conocer algunas peculiaridades del punto puedes llegar a crear tus proyectos en base a diferentes premisas: el tiempo o la cantidad de ovillos disponibles, haciendo tu experiencia mucho más rica.
Cuando empecé a tejer.,No me había parado a cuestionar por qué tenía esa conducta repetitiva y prácticamente compulsiva de tejerlo todo igual.Apunto jersey o punto liso.
La clave estaba en que tejiendo en Punto Liso siempre me lucían más las horas que había invertido tejiendo.
¿Por qué ocurre esto? Hay puntos que cunden más y puntos que cunden menos en relación a la cantidad de vueltas que hagas, y esto se va a traducir en más centímetros a lo alto y a lo ancho, o en menos según el punto que emplees.
Si observas la imagen puedes ver de abajo arriba la muestra de Punto Liso, seguida de la de Punto de Arroz y por último la de Punto Bobo, notarás la diferencia entre todas ellas. Con Punto Liso, tejas con la lana o el algodón que tejas, siempre te va a cundir más, en segundo lugar estaría el Punto de Arroz, y por último el Punto Bobo.
Concretemos con las medidas de las 3 muestras, que a pesar de haber montado los mismos puntos y haber tejido las mismas vueltas, son diferentes:
Muestra de Punto Liso: ancho 17.5 cm, alto 20 cm.
Muestra de Punto de Arroz: ancho 17.5 cm, alto 16 cm.
Muestra de Punto Bobo: ancho 16.5 cm, alto 15.5.
Con estas muestras comprobamos que cuando tejes en Punto Liso el tiempo te cunde más, ya que a pesar de hacer las mismas 20 vueltas que con el Punto de Arroz o el Punto Bobo, ganas algunos centímetros a lo alto tejiendo lo mismo, por lo tanto siempre vas a tener la sensación de que con Punto Liso avanzas más en tu proyecto.
Pero este muestreo me llevó a plantearme además cuanta lana gastaba con cada punto, de manera que una vez medidas las muestras las deshice y las medí. Estos son los metros empleados en cada muestra:
Por lo tanto, dándole vueltas al asunto, según con qué punto tejas, además de ganar tiempo puedes economizar en material, obviamente no vas a conseguir ahorrar 1 ovillo completo, tampoco medio… Pero veamos qué ocurriría con 1 ejemplo ficticio de mayor tamaño, donde se van a evidenciar las diferencias de manera notable entre un punto y otro. Con 1 regla de 3, con los datos de las muestras y con los de las medidas que necesitamos, vamos a obtener el nº de puntos y cantidad de vueltas que deberíamos hacer para cada punto.
comparativa
Punto Liso:
Para el ancho: 40 cm (ancho que necesitamos) * 15 puntos de la muestra / 17.5 cm ancho de la muestra: obtenemos un total de 35 puntos para montar.
Para el alto: 60 cm (alto que necesitamos) * 20 vueltas de la muestra / 20 cm alto de la muestra: tendremos un total de 60 vueltas.
Punto de Arroz:
Para el ancho: 40 cm (ancho que necesitamos) * 15 puntos de la muestra / 17.5 cm ancho de la muestra: obtenemos un total de 35 puntos para montar.
Para el alto: 60 cm (alto que necesitamos) * 20 vueltas de la muestra / 16 cm alto de la muestra: tendremos un total de 75 vueltas.
Punto Bobo:
Para el ancho: 40 cm (ancho que necesitamos) * 15 puntos de la muestra / 16.5 cm ancho de la muestra: obtenemos un total de 37 puntos para montar.
Para el alto: 60 cm (alto que necesitamos) * 20 vueltas de la muestra / 15.5 cm alto de la muestra: tendremos un total de 78 vueltas.
conclusiones
En cuanto al ancho vemos que tanto el Punto Liso como el Punto de Arroz cunden más, ya que para obtener el ancho requerido en Punto Bobo habría que hacer 2 puntos más. Ahorramos 2 puntos en cada vuelta si no tejemos en Punto Bobo.
¿Qué ocurre con el alto? Sin duda el que sale perdiendo es el Punto Bobo, pues basándonos en el ejemplo ficticio, con el Punto Liso nos evitaríamos tejer 18 vueltas para conseguir los 60 cm deseados, y con el Punto de Arroz 15 vueltas. Con esta comparativa vemos claramente cómo ganas tiempo al emplear 1 punto u otro, puedes hacer menos vueltas y tener más centímetros tejidos según el punto que elijas.
Como extra puedes ahorrar algunos centímetros o metros de lana que bien pueden servirte para rematar, para detalles, o para el típico proyecto donde unes todas las sobras que has ido acumulando.

Teje 1 muestra por cada tipo punto: liso, arroz y bobo, monta el mismo nº de puntos y teje el mismo nº de vueltas. Te animo a que lo hagas para que puedas comprobarlo en casa, mide y apunta los resultados. Con esta sencilla práctica puedes incluso comprobar los minutos que tardas en tejer cada muestra, y añadir ese dato a todos lo demás.
En este post expliqué como tomar medidas para tejer, vuelve a leerlo para quedarte con el sistema de la regla de 3, investiga y teje las muestras, y para redondear la experiencia atrévete a adaptar algún patrón.
Aclaración: aunque el Punto Liso fomente la sensación de que eres la tejedora más veloz del universo, el Punto Bobo es uno de los puntos, que por su sencillez y por el efecto que crea con determinados materiales, se convierte en múltiples ocasiones en el candidato ideal. No por ser más rápida se es mejor, cada punto tiene su encanto. He sido, y a veces sigo siendo, 1 tejedora impaciente, pero poco a poco voy dejando que otras virtudes tejeriles, como el detalle o la curiosidad, me permitan descubrir hasta donde puedo llegar.

APRENDER A ADAPTAR UN PATRÓN.

SABES ADAPTAR UN PATRÓN A TU GUSTO.

Mientras más tiempo paso con tejedoras, más me reafirmo en una idea; se trata de un hecho curioso o un rasgo en común que tienen tanto las tejedoras expertas como las que están empezando: a todas las tejedoras les gusta cambiar el patrón que estén siguiendo, darle ese toque que diga “esta idea es mía y solo mía“.
En las tejedoras expertas es algo casi natural, pocas mirarán los patrones con detenimiento, les basta con una rápida ojeada, un par de ideas de aquí y allá, ¡listo! a tejer.
Las tejedoras más inexpertas sin embargo, ven la adaptación de patrones a sus ideas como una aspiración, un deseo o una meta a la que llegar.
Sé que es muy complicado empezar sin un patrón o sin una guía, enfrentándote directamente a las agujas, a los ovillos y a tus ideas sin ayuda de nadie, pensando que vas a estar tejiendo en recto para toda la vida porque no sabes ponerlas en pie. De ahí que dar con el patrón adecuado sea tan importante, pues es el camino para convertirte en 1 tejedora autónoma.
Pero también sé que no todas las tejedoras utilizan los patrones de la misma manera. Por eso con la experiencia que voy adquiriendo, he pensado contarte 2 maneras de cambiar un patrón que te guste para que parezca otro. La opción 1 es la más sencilla, la opción 2 necesita de un poco de experiencia.
¡Vamos allá!
Opción 1: tienes 1 patrón y te encuentras en 1 de estas situaciones:
Ya has seguido el patrón tal cual venía, mismos colores y mismos ovillos. Te apetece hacer el mismo patrón pero continuar practicando y sacarle partido de manera diferente. Sabes que de un mismo patrón puedes obtener infinitas posibilidades, pero te falta soltura.
La opción más sencilla para adaptarlo será cambiar radicalmente los ovillos y los colores.
¿Qué debes hacer?
Mantener los mismos puntos, las mismas agujas y las mismas vueltas pero atreverte a seleccionar unos ovillos diferentes. Si la diferencia es notable en esta muestra, imagínate en una prenda completa. El resultado te dejará boquiabierta.
Adapta tu patrón cambiando las texturas, la torsión, y los colores.
Si además quieres probar algo diferente.
La opción que te ayuda a avanzar o afianzar tu maestría tejeril es introducir una modificación en el punto que estés utilizando.
Ten en cuenta que no todos los puntos cuentan con versiones de si mismos, hay puntos más adaptables que otros y que ayudan a mantener las indicaciones del patrón. Por ejemplo puedes rehacer un diseño que inicialmente venía con Punto Liso, y convertirlo en Punto Bobo, no afectará al nº de puntos, pero cambiará en cuestión de centímetros a lo alto… De ahí que sea tan importante hacer muestras y tomar medidas.
Cuando tengas un patrón y quieras modificarlo cambiándole el punto debes tener en cuenta 3 conceptos: Cuánto cunde cada punto, ya sabemos que el Punto Liso cunde más que el Punto Bobo. ¡Obligatorio hacer muestra! Atrévete a investigar otros. En base a los centímetros que tenga la primera versión de tu patrón, deberás calcular con la muestra de la versión 2. De esta manera podrás saber el nº de vueltas necesarias para conseguir la longitud adecuada. Todo esto es aplicable siempre y cuando mantengas un material que pueda tejerse con el mismo nº de agujas, pues si utilizas un hilo, algodón o lana que se teja con un nº de agujas diferente, no solo cambiarán las vueltas, también la cantidad de puntos, y eso puede afectar al diseño si es que lleva algún dibujo o motivo, y requiere de más cálculos para la adaptación. Aunque eso no es un problema, ya sabemos que no hay proyecto tejeril imposible (lo veremos más adelante).

QUE FACTORES INFLUYEN EN LA ADAPTACIÓN DE UN PATRÓN.

No está de más repasar los factores que influyen en la adaptación de un patrón a tu medida y a tu manera de tejer.
¿Qué ocurre cuándo un patrón cae en manos de una tejedora? Hay diferentes maneras de enfrentarte a un patrón, tu decisión final de cómo vas a trabajarlo depende directamente del fin con el que lo vayas a tejer: puede ser para ti, para un conocido, para aprender… Por lo que puedes trabajarlo de alguna de estas maneras:
-Seguirlo al pie de la letra, es decir: mismas agujas, mismo material, y seguir el paso a paso, independientemente de que el resultado cambie. -Ya que puedes tejer el mismo nº de puntos, mismo nº de vueltas, y sin embargo obtener las mismas medidas o no.
-Adaptarlo a tu talla y tu manera de tejer. Trabajando la muestra y haciendo cálculos para que aunque tu nº de puntos y de vueltas sea diferente, consigas las mismas medidas propuestas, o bien aquellas que te interesa obtener.
-Interpretarlo y hacer modificaciones, creando un modelo diferente pero basado en “X” porcentaje de las indicaciones que te dan, con lo cuál podrán variar el nº de vueltas, de puntos, de aumentos o menguados, y también la apariencia final.

Si tu intención es aprender y poner en práctica una serie de conocimientos, quizás la opción más acertada sea la de seguir el patrón al pie de la letra. Si quieres tejer el jersey para otra persona o bien tu talla no se corresponde al patrón, la opción 2 es la que mejor te viene; siendo la opción nº 3 la que más trabajo implicaría a nivel de interpretación y adaptación, pues habría que modificar varios de los puntos del paso a paso.
Ahora bien, independientemente de la opción de trabajo que escojas para trabajar un patrón, hay factores que afectan directamente al proyecto, son los siguientes:

El material que utilices: grosor de las agujas y características de los ovillos. Puedes utilizar exactamente el material propuesto por el patrón, o bien otro similar o totalmente diferente. Todo esto afectará tanto al proceso como al resultado final.
Tu manera de tejer: esta es la clave de casi todo proyecto tejeril. Como hemos dicho en más de una ocasión cada tejedora es un mundo, por lo tanto una manera de tejer,por lo tanto, en función de su manera de tejer el cálculo de nº de puntos y nº de vueltas varía. Tu manera de tejer se traduce en la tensión con la que tejas. Incluso una misma persona puede obtener distintas medidas según si teje un día u otro. En cualquier caso también por la experiencia que tenemos, observamos como la práctica tejeril está íntimamente relacionada con mantener una misma tensión con el paso del tiempo, progresando poco a poco en el conocimiento de una misma.
Tus medidas o las de la persona a la que vayas a tejerle el proyecto: este es uno de los factores más importantes cuando trabajas un patrón, hay todo un proceso previo para asentar las bases antes de empezar a tejerlo y que tiene los cimientos en lo siguiente: las medidas del patrón base en cms como orientación, y las de tu muestra tejida y las de la persona que vaya a lucir la prenda estos 2 últimos datos forman parte de la ecuación -regla de 3- que sirve para establecer el nº de puntos y nº de vueltas de tu proyecto.
Para que un patrón se convierta en un aliado en vez de un enemigo lo ideal es tomarlo como una “Hoja de Ruta“, es decir, es como un mapa o un plano, de ahí que la mejor manera de utilizar un patrón sea interpretándolo, que precisamente es lo que haces cuando por ejemplo te vas de viaje y estás en una ciudad que no es la tuya: tienes un plano, ya sea del metro o de la ciudad, y a la fuerza, para poder moverte tienes que situarte. En primer lugar tienes que saber dónde estás, después saber a dónde quieres llegar, creando así tu hoja de ruta para conseguir tu objetivo.
Si extrapolamos la idea de que un patrón es como el plano que utilizas en un viaje tendremos que tener en cuenta lo siguiente:
Tu equipaje ¿qué vas a llevar en tu maleta? Decide tus materiales, ¿vas a comprar los mismos ovillos que te indica el patrón? ¿vas a utilizar el mismo grosor de agujas? ¿Utilizarás materiales similares o diferentes?
Tu destino – ¿para quién es la prenda que vas a tejer? Un patrón debe incluir las medidas en cms de la prenda en cuestión. Esas medidas son la base para que tú puedas calcular cómo tejerlo para obtener un resultado adecuado a las medidas que tú necesites.
Tu brújula ¿cómo debes guiarte? Los gráficos condensan los elementos claves, por ejemplo: 24 vueltas = 40 cm de alto / 60 puntos = 30 cm de ancho. Es decir, que el gráfico resume la totalidad del patrón, y tenerlo siempre presente es la mejor brújula que puedes tener en tu viaje tejeril. Si el patrón base tiene “x” cms, con “x” vueltas y “x” puntos, esos datos son los que no debes perder de vista, porque ellos serán los que te den norte cuando tú adaptes el patrón a tu manera de tejer.
Tu hoja de ruta ¿cómo vas a llegar a tu destino? Del mismo modo que si estuvieras en una ciudad de la que quieres ver 3 museos, y ves la mejor combinación de líneas de metro y horarios, y cuadras todas esas cuestiones para no perderte nada, tu proyecto tejeril requerirá de una hoja de ruta personalizada, en la que incluyes tus cálculos según tus materiales, tu manera de tejer y tus medidas.
Tu cuaderno de bitácora: esto es un complemento a tu viaje tejeril que no es obligatorio, sin embargo recoger durante el proceso los errores que has cometido, los atajos que has descubierto, los trucos o las claves que has aprendido durante tu viaje, te ayudará para tu próximo destino, y no tiene por qué ser el mismo lugar, de las experiencias de nuestros viajes vamos aprendiendo y al próximo que elijamos, probablemente no cometamos los mismos errores, quizás decidas no ver 3 museos en un mismo día, quizás te des cuenta que es mejor comer en un restaurante autóctono que llevarte un bocadillo… Lo mismo ocurre con tus proyectos tejeriles, todo lo que aprendas con un patrón, todo lo que observes en el proceso de hacerlo se convertirá en conocimiento para tu próxima aventura.
Este es el método que yo utilizo para trabajar patrones, hacer de mi proyecto tejeril un viaje, decido mi destino (qué proyecto y para quién), mi equipaje (ovillos y agujas), llevo mi brújula (las medidas del patrón siempre indican el Norte), trazo mi hoja de ruta (cálculos y adaptación) y lo recojo todo en mi bitácora (observo, anoto y aprendo para el próximo proyecto).
Esta idea bien nos sirve para entender y exponer cómo:
-Trabajar la autonomía y la seguridad en lo que al momento tejeril se refiere, es decir: nosotras os daremos las herramientas necesarias para que hagáis vuestra propia hoja de ruta.
-Perder el miedo a interpretar un patrón, con el paso a paso será muy sencillo y está pensado para aprender y sobre todo comprender cómo funciona el punto.
-Adaptar un patrón a tu medida (o la de quien tú quieras) y a tu manera de tejer.
-Decidir los materiales adecuados: con las indicaciones de los metros, peso y características de los ovillos que hemos empleado.
Porque muchas veces pensamos que con aplicar una regla de 3 es suficiente para adaptar un patrón, eso está bien, es una herramienta más, y por supuesto veremos como usarla, pero saber y conocer cómo todos los factores que hemos visto influyen en la puesta en marcha de un proyecto, te lleva directamente al camino de la autonomía tejeril, al conocimiento, a la combinación.

COMO APRENDER A TEJER…

Cómo aprender a tejer. ¿Por dónde empezar?
Claves para que tejer se convierta en una de tus actividades más placenteras. Aprende a tejer sin sufrir quebraderos de cabeza, trucos y técnicas para asentar una buena base y para toda la vida.
Tenemos muchas cosas que ver, pero cuando decides crear un sistema para enseñar a tejer, lo ideal es comenzar por el principio.
Cómo montar puntos para tejer a dos agujas.
Cómo tejer Punto Derecho y cómo cerrar.
Cómo tejer Punto Revés y cómo cerrar.
Cómo distinguir si el Punto Bobo está tejido en Punto Derecho (PD) o en Punto Revés (PR).
Cómo tejer Punto Liso y cómo cerrar.

Cómo calcular los centímetros necesarios de hebra para montar puntos: va a depender de la lana y del patrón. Pongamos en el ejemplo de una muestra: si tienes que tejer una muestra de 10 cm, multiplica esos 10 cm * 6, tendrás que tener una hebra de 60 cm para montar los puntos. De esta manera tendrás suficiente y además sobrará hebra para coser. A la izquierda de la aguja tendrás los centímetros de hebra que has calculado para montar el total de puntos. A la derecha la hebra del ovillo.
Tu brújula particular: la hebra que te quede a la izquierda de la aguja tras montar los puntos será tu guía personal, gracias a ella podrás identificar siempre si estás en el lado derecho de la labor (cuando la hebra está a la derecha) o en el revés de la misma (cuando la hebra está a la izquierda)
Utilidades de la hebra: Es preferible que tu hebra del inicio sea larga que corta, es decir, procura dejar siempre entre 20 y 40 cm apróx; te servirá para rematar o coser. ¡En el punto se aprovecha todo!
¿Montar nº de puntos par o impar? Siempre dependerá del punto que vayas a emplear para tu proyecto, de tus medidas y del patrón.

CÓMO TEJER PUNTO DERECHO

El punto derecho es lo primero que se aprende al tejer. Si tejes todas las vueltas de Punto Derecho conseguirás el conocido Punto Bobo o Punto Santa Clara. Es el punto más básico, pero también es uno de los que más alegrías puede darte; siempre es buena idea utilizarlo en los bordes para evitar que tus prendas se enrollen sobre sí mismas.
cómo tejer punto revés
Como observarás al tejer todas las vueltas en Punto Revés consigues el mismo efecto de Punto Bobo o Punto Santa Clara, es decir, que ambos puntos, derecho y revés, dan el mismo resultado.
Sin embargo es útil saber distinguir uno y otro porque cuando decidas utilizarlo en algún borde de tus proyectos tejeriles puedes elegir el acabado que más te guste.
cómo distinguir punto derecho y punto revés
Viendo esta imagen comprobarás que ambas muestras están por el derecho de la labor, la verde está tejida en Punto Revés, y la amarilla en Punto Derecho, en apariencia son iguales, pero si observas la primera vuelta verás que son diferentes: en el Punto Derecho queda más distancia entre el montaje de puntos y la primera vuelta, pareciéndose al dibujo de espigas del Punto Liso y en el Punto Revés está todo seguido, no hay distancia.
¡Compruébalo en casa y verás la diferencia!
Otra gran utilidad es prestarle atención a la hebra de inicio, aquella con la que montaste los puntos, tu brújula particular:
Si está en el lado derecho significa que estás en el lado derecho de la labor, si está a la izquierda estarás en el revés.
¿Por qué es útil? Con determinados puntos es complicado distinguir el derecho o el revés de la labor, otra veces no sabes si te toca tejer una vuelta par o impar…Todo afecta y puede variar el dibujo de tu proyecto. Bien, el hecho de saber si estás en un lado u otro te ayudará a saber qué vuelta debes tejer si es que te has perdido.

cómo tejer punto jersey

El Punto Liso o Punto Jersey es el siguiente paso cuando ya sabes tejer derecho y revés, es un clásico, es el punto que más cunde y siempre queda bien, es muy útil cuando sabes combinar varios colores para crear formas geométricas. Para tejerlo sólo debes alternar una vuelta del derecho y otra del revés. Las impares serán del derecho, las pares del revés.
Por el lado derecho de la labor (cuando tengas la hebra del inicio a la derecha) verás el dibujo de espigas, cuando estés por el revés verás el dibujo similar al Punto Bobo. Es fácil distinguir, pero si eres principiante el truco de la hebra siempre te ayudará a guiarte y no perderte.

¿Cómo cerrar los puntos?
debes aprender de las dos maneras (derecho y revés), ya que habrá determinados puntos que les vendrá mejor cerrar los puntos del revés, y otros tantos del derecho.
Otro dato importante con respecto a cerrar puntos es, a no ser que el patrón indique lo contrario, cerrar siempre por el lado derecho de la labor.
¡Y ahora veamos cómo se hace todo esto!
cómo diferenciar punto revés y punto derecho

DIFERENTES FORMAS DE MONTAR LOS PUNTOS A DOS AGUJAS.

El montaje simple, también conocido como simple, single o wrap cast on, es sin lugar a dudas el montaje más rápido y sencillo de todos, , y tremendamente versátil. Con él conseguimos un borde muy elástico y flexible, lo que lo hace el favorito de muchas tejedoras para comenzar labores que requieran cierta elasticidad, como calcetines, gorros, etc. También nos facilita el montar puntos extra allí donde lo requiera el patrón que estemos tejiendo.

Este montaje comienza con un nudo corredizo al que se le dejan unos pocos centímetros de hilo. Si bien este nudo no es imprescindible, nos da la seguridad de tener un punto fijo en el que apoyarnos al principio. Otros montajes requieren dejar una hebra bastante larga al otro lado del nudo corredizo que nos ayuda a ejecutarlo, pero cuya longitud tenemos que calcular con cuidado para evitar posibles problemas.

Ventajas
Crea un borde muy flexible y de una gran elasticidad, lo que lo hace perfecto para tejer prendas con elástico en el bajo, como chaquetas y jerseys

Inconvenientes
Es poco estable, la primera pasada puede ser algo difícil de tejer. Los puntos no están debidamente anclados aún y tienen tendencia a deshacerse si no vamos con cuidado al tejerlos.
Antes que nada haremos un nudo corredizo. Este nudo será la base de nuestro trabajo.
Con la aguja sobre la que queramos montar los puntos asida en nuestra mano izquierda colocaremos nuestro nudo corredizo en la aguja y lo ceñiremos sobre ella sin apretar demasiado.
Elevaremos la hebra de hilo con el dedo índice creando una pequeña lazada, mientras sujetamos el resto del hilo con la mano derecha como muestra la imagen. Para que la hebra corta del nudo corredizo no se quede por medio, dificultándonos el trabajo, la sujetaremos con el pulgar y el índice de la mano izquierda.
Ahora engancharemos el lado izquierdo de la lazada con la punta de la aguja de derecha a izquierda, abriéndola un poco. Si miramos la imagen con atención veremos que la hebra de la labor queda en la parte interior de nuestra lazada. Si estuviera en la parte exterior no nos saldrían los puntos. Adivina como lo descubrí…
Retiramos nuestro dedo índice de la lazada anteriormente creada y tiramos suavemente de la hebra de hilo hasta ceñirla ligeramente alrededor de la aguja para evitar que se caiga de la aguja. Acabamos de crear nuestro primer punto.
Repetir los pasos anteriores hasta que tengas los puntos necesarios para comenzar tu labor. Ya estás lista para empezar a tejer.
Este montaje puede quedar algo flojo al principio, y nos puede dar algún que otro problema durante la primera vuelta. Pero tiene fácil arreglo; Durante la primera vuelta teje todos los puntos enganchándolos por la parte trasera. ¿Qué como se hace eso? Mira tus puntos, son pequeñas lazadas enganchadas en fila sobre tu aguja. El lado de la lazada que tienes frente a ti es la parte delantera del punto, la que trabajas habitualmente ¿Lo ves? Perfecto, ahora fíjate en la parte trasera de los puntos, esa es la que tienes que trabajar.
Ésto nos restará algo de elasticidad, pero reforzará esa primera vuelta y como resultado obtendrás un borde más regular.
Descubrirás que mucha gente realiza este montaje sujetando la aguja con la mano derecha y usando el pulgar en lugar del índice para crear las lazadas, y también funciona. Para algunas personas este método es mucho más cómodo y natural.Para muchas otras, entre las que me cuento, es más efectivo usar el método que te he descrito. Yo lo recomiendo especialmente para principiantes, entre otras razones porque te ayuda a familiarizarte con agujas e hilo, y porque una vez que terminas de montar los puntos no tienes que cambiar la aguja de mano para empezar a tejer. Te invito a que experimentes ambos métodos por ti misma hasta que descubras cual te gusta más.

El montaje tejido, o knitted cast on, es uno de mis favoritos cuando enseño a tejer, especialmente cuando la alumna en cuestión (los chicos aún no se atreven) ya conoce la técnica continental, porque básicamente repites el punto derecho una y otra vez. Y si no la conoce es aún mejor porque tras unos minutos de trabajo descubren que han aprendido a tejer sin darse cuenta. Tendrían que ver las caras de sorpresa cuando descubren que ya saben tejer el punto derecho.

Este montaje, al igual que el montaje simple , comienza con un nudo corredizo al que se le dejan unos pocos centímetros de hilo por un lado. Otros montajes requieren dejar una hebra bastante larga al otro lado del nudo corredizo que nos ayuda a ejecutarlo, cuya longitud tenemos que calcular con cuidado para evitar dejar hebras muy largas al finalizar el montaje, lo cual sería un desperdicio de recursos. O peor, que nos falte hilo y tengamos que empezar de nuevo.

Ventajas
Crea un borde flexible elástico, lo que lo hace perfecto para prendas con elástico en el bajo, como chaquetas y jerseys.
Es ideal para labores en las que tienes que montar muchos puntos.
Al empezar con un nudo corredizo tan cerca del inicio del ovillo te ayuda a ahorrar material.
Inconvenientes
Puede quedar muy prieto porque se tiende a apretar de más los puntos, sobre todo al principio. Pero se corrige fácilmente manteniendo una tensión uniforme a lo largo de todo el montaje.
Tiene fama de quedar un poco desordenado, aunque yo personalmente no he tenido ese problema.
Como para el montaje simple, comenzaremos con un nudo corredizo dejando una hebra de unos 5cm.
• 1º
Coloca el nudo corredizo en la aguja sobre la que vayas a montar los puntos y cíñela a su alrededor, de manera que el punto quede algo flojo pero que no se caiga de la aguja.
• 2º
Inserta la aguja en el punto de derecha a izquierda.
• 3º
Engancha el hilo sobre tu dedo índice de izquierda a derecha y rodea con él la aguja siguiendo el sentido de las agujas del reloj.
• 4º
Saca con cuidado el punto así formado y estíralo levemente hacia ti. Hasta aquí la parte conocida.
• 5º
Tira del nuevo punto hacia tu derecha con el fin de estirarlo y abrirlo un poco con ayuda de tu dedo índice.
• 6º
Engancha tu nuevo punto en la aguja izquierda y retira la aguja derecha.
• 7º
Tira de la hebra de la labor para cerrar tu nuevo punto. Repite desde el paso 3 en adelante las veces que sean necesarias hasta completar la cantidad de puntos necesarias para tu labor.
• Notas
Colócate el hilo sobre los dedos de la mano izquierda como para tejer con el método continental . Te ayudará a montar los puntos de manera más efectiva y cómoda.

Este montaje nos proporciona una fila de puntos ya formados y convenientemente anclados. O sea, que si por accidente se nos soltara un punto de la aguja mientras tejemos la primera vuelta podríamos recuperarlo con facilidad. Es bueno saberlo si, como yo, eres dada a sufrir mini ataques de pánico cada vez que pierdes un punto.

Este es un montaje multiusos, igual que algunos productos de limpieza o tus vaqueros favoritos. Va con todo y nunca te cansas de usarlo, y se puede sustituir en cualquier patrón en la mayoría de los casos con buenos resultados, aunque yo recomendaría su uso en prendas con comienzos elásticos.

Con el tiempo aprenderás diferentes métodos para montar puntos, y con cada uno obtendrás una valiosa herramienta. Llegará un momento en que puedas elegir que montaje le va mejor a una prenda u otra, y será instintivo. Simplemente sabrás que necesitas cuando lo necesites porque cada tejedora es sabia. Si, tu también.

El montaje doble, también conocido como montaje inglés o English cast on, es el montaje más antiguo que conozco y el que suelen aprender primero las tejedoras usuarias del método inglés porque en cierta manera imita esta forma de tejer. Es un montaje firme y seguro del que los puntos no se escapan con facilidad, y si lo hacen no hay peligro de que se deshagan, como puede ocurrir con el montaje simple, por lo que es posible regresarlos a la aguja sin mayor problema.

Ventajas: Produce una base firme y sólida sobre la que iniciar nuestra labor de punto. Los puntos creados con este montaje conservan su forma aunque caigan de la aguja por accidente.

Inconvenientes:
Es muy poco elástico, por lo que se desaconseja usarlo en labores que requieran cierta adaptabilidad.
• 1º paso
Para empezar haremos un nudo corredizo, dejando una hebra de la longitud que creamos conveniente para realizar nuestro montaje, y un poco más por si acaso nos quedamos cortos.
• 2º Paso
Elevaremos la hebra de hilo con el dedo índice creando una pequeña lazada, mientras sujetamos el resto del hilo con la mano derecha como muestra la imagen.
• 3º Paso
Engancharemos el lado izquierdo de la lazada con la punta de la aguja de derecha a izquierda, abriéndola un poco. Si miramos la imagen con atención veremos que la hebra de la labor queda en la parte interior de nuestra lazada.
• 4º Paso
Desde esta posición y sin soltar la lazada que tenemos en la aguja, rodearemos la aguja con la hebra que sujetamos con la mano izquierda, o sea, la hebra más corta.
• 5º Paso
Sacaremos la lazada de la aguja pasándola por encima de la hebra con la que acabamos de rodear la aguja.
• 6º paso
Ceñiremos nuestro nuevo punto tirando de la hebra asida con la mano derecha. Como siempre evitaremos apretarlo demasiado, esto nos impediría tejerlo con comodidad, o al menos nos lo haría muy difícil.
• 7º paso
Objetivo conseguido. Este es el aspecto que tendrá nuestro punto terminado. Ahora repite los pasos anteriores hasta que tengas la cantidad de puntos requerida para dar comienzo a tu labor.
• Notas
Para que nos sea más fácil llevar acabo este montaje colocaremos la aguja bajo el brazo y la sujetaremos contra el cuerpo. De este modo dejaremos las manos libres para poder manejar cada hebra de hilo con una mano. Así manejaremos la hebra unida al ovillo con la mano derecha y la hebra corta con la izquierda.

Es interesante calcular la longitud de la hebra corta que necesitamos dejar para este montaje, y no es fácil. Normalmente hacemos este cálculo a ojo y siempre tendemos a dejar más hilo de la cuenta, desperdiciando un material que además nos estorbará a la hora de tejer las primeras pasadas de nuestra labor. Pero es peor quedarse cortos, y tener que empezar de nuevo.

No hay ciencia exacta a la hora de calcular la longitud de la hebra corta del inicio del montaje, pero hay un pequeño truco. Antes de empezar el montaje enrollaremos la hebra alrededor de una de las agujas tantas veces como puntos necesitemos montar. Esto nos dará la longitud de la hebra corta para este montaje, aunque es conveniente añadir unos centímetros más por si acaso.

Montar puntos es el proceso de agregar los primeros puntos a la aguja antes de comenzar a tejer. Hay diferentes métodos de “montar puntos” para tejer. Algunos de ellos con muy elásticos y más apropiados para tejidos como calcetines y gorros. Otros son muy ajustados y más apropiados para tejidos como bufandas. También hay formas de montar puntos temporarios diseñadas para permitirte levantar los puntos y tejer en la otra dirección, o coser los dos extremos (llamado Grafting, a menudo usando el punto Kitchener).

Método 1 de 2: Montar con una hebra

Debes comprender que ésta es una excelente manera de montar puntos para aprender a tejer, porque es muy fácil. No va a quedar el borde más lindo, pero hará que puedas empezar a tejer de inmediato.
Saca unas 10 pulgadas de lana del ovillo.
Haz un nudo corredizo con una cola de unas cinco pulgadas a un lado.
Haz una lazada en la lana
Coloca la lazada sobre la lana hacia el costado de la lazada.
Pasa la lana por dentro de la lazada y tira a través de ella.
Estira para ajustar el nudo, manteniendo la lazada abierta en la parte superior.
Desliza el nudo sobre una aguja de tejer, y estira para ajustarla.
Sostén la aguja con el punto corredizo en tu mano derecha.
Pliega la lana con la que estés trabajando, la pegada al ovillo, detrás de tu mano izquierda y sobre tu palma. Mantén la cola de lana, el tramo corto de lana suelto, fuera del camino por ahora.
Coloca la aguja por debajo de la lana a través de tu palma.
Aleja la palma de la lana, y debería formarse una lazada alrededor de la aguja de tejer.
Estira para ajustar esa lazada. ¡Has cargado exitosamente tu primer punto!
Repite este proceso con tu mano y la lana hasta que hayas montado todos los puntos que necesites. Mantén tus lazadas hacia arriba y uniformes; no permitas que se enrosquen o será difícil tejerlas. También te recomendamos que las lazadas estén “flojas”; tratar de tejer lazadas ajustadas es muy frustrante. Ahora puedes empezar a tejer.

Método 2 de 2: Montar puntos a dos hebras
Haz un nudo corredizo para agregar la lana a la aguja de tejer. Para hacer un nudo corredizo, desenrolla una hebra de lana del ovillo de por lo menos 8 pulgadas de largo y sigue tomándola con la mano izquierda entre el dedo índice y el pulgar.
Con tu mano derecha, envuelve el extremo de lana en sentido horario alrededor de tus dedos índice y medio, expande aproximadamente 1 pulgada entre estos dedos.
Realiza una lazada del extremo de la lana a través de la lana de los dedos.
Deja caer la lana de tus dedos de la mano izquierda mientras sigues sosteniendo la lazada con la mano derecha. Coloca el nudo corredizo en la aguja de tejer, y ajústalo.
Comienza a montar los puntos, poniendo la primera hilera de lazadas de lana en la aguja de tejer. Un modo fácil de hacerlo es usando tu índice y pulgar.
Sostén la aguja con el nudo corredizo en tu mano derecha y el extremo de lana del ovillo con los tres dedos inferiores de tu mano izquierda. Permite que la lana cruce tu palma y envuélvela en el pulgar en sentido horario. Con la aguja de tejer, levanta la lana en la base de tu pulgar. Mueve la aguja en sentido horario y levanta la lana que va desde la aguja a tu dedo índice
Deja caer la lazada que está en tu pulgar sobre la aguja de tejer, suelta la lana de tu mano izquierda y jala fuerte de la hebra. Repite el proceso hasta que hayas montado todos los puntos que necesitas. Cuantos más puntos montes, más ancha será tu pieza de tejido.
Monta tantos puntos como quieras, muchos o pocos, estás lista para avanzar hacia el tejido de puntos.

DIFERENTES PUNTOS.

PUNTO DERECHO:PASOS PARA TEJER EL PUNTO DERECHO
Sujeta con tu mano izquierda la aguja que tiene los puntos.
Inserta la aguja de la mano derecha dentro del primer punto de la aguja izquierda, quedando la aguja derecha cruzada por debajo de la aguja izquierda y el hielo por detrás de las agujas.
Con tu mano derecha pasa el hilo por detrás y alrededor de la aguja derecha formando así un bucle. Trae hacia ti la aguja derecha, atrapa el bucle que acabas de hacer y pásala por encima de la aguja izquierda. Desliza la aguja derecha hasta dejar caer el punto de la aguja izquierda formando el primer punto en tu aguja derecha.
Repite esto hasta que todos los puntos de la aguja izquierda hayan sido tejidos y se encuentren en la aguja derecha.
Una vez terminada la vuelta cambia las agujas de mano y vuelve a empezar el proceso.
Cuando se tejen todos los puntos de una vuelta y todas las vueltas con el punto derecho se llama “punto bobo.

Como tejer punto al derecho
El primer punto que aprende toda tejedora es como tejer al derecho. Es bien simple y nos da ese empujoncito inicial para empezar con nuestra primer prenda (por lo general una linda bufanda). Si tejemos todas las hileras siempre con punto al derecho nos queda el punto “Santa Clara” (o también conocido como “Punto bobo” o “Punto cadena”).

Aquí les explico paso a paso como tejer al derecho.
Lo primero que hay que hacemos es poner la aguja que tiene los puntos montados bajo el brazo izquierdo, y la aguja que esta vacía bajo el brazo derecho.
Insertamos la punta de la aguja derecha en el primer punto de la aguja izquierda. Hay que meter la punta de la aguja por el centro del punto y pasar del otro lado apuntando hacia afuera del tejido. Nos queda la aguja derecha por debajo de la aguja izquierda.
Ahora tomamos la lana que lleva al ovillo con nuestra mano derecha y la pasamos por encima de la aguja izquierda. Nos va a quedar justo en frente de nuestros puntos tejidos. El movimiento es de derecha a izquierda y de abajo hacia arriba.
A continuación tenemos que hacer pasar esta lana a través del punto donde tenemos insertada la aguja derecha. Hay que hacerla pasar hacia atrás y luego hacia arriba. Para terminar con la aguja derecha encima de la aguja izquierda.
Ahora lo que hay que hacer es “empujar” suavemente el punto que quedó primero en la aguja izquierda hasta que caiga por la punta y se suelte. No se preocupen que no se desarma nada.
Con esto tejimos nuestro primer punto al derecho. A continuación repetimos y repetimos del punto 1 al 5 hasta que lleguen al final de la hilera.
Cuando hayan terminado con todos los puntos de la aguja lo que hacemos es cambiar las agujas de brazo. Asi nos quedan nuevamente los puntos por tejer bajo el brazo izquierdo. Repitiendo y repitiendo verán como empieza a aparecer nuestra primer labor! felicitaciones!!!

PUNTO DEL REVÉS:PASOS PARA TEJER EL PUNTO DEL REVÉS
Sujeta con tu mano izquierda la aguja que tiene los puntos.
Inserta la aguja de la mano derecha dentro del primer punto de la aguja izquierda quedando la aguja derecha cruzada por encima de la aguja izquierda.
A continuación, con tu mano derecha pasa el hilo por encima y alrededor de la aguja derecha formando así un bucle, trae hacia ti la aguja derecha, atrapa el bucle y pásalo por debajo de la aguja izquierda.
Desliza la aguja derecha hasta dejar caer el punto de la aguja izquierda formando así el primer punto.

Como tejer punto al revés
El segundo punto que aprende toda tejedora es como tejer al revés. Es muy parecido a tejer al derecho tan sólo tiene unas pequeñas variaciones que veremos a continuación. Lo maravilloso de aprender a tejer los puntos “al revés” es que podremos tejer el punto “jersey” o “espiga” que tan elegante queda en un sweater.

Aquí les explico paso a paso como tejer al revés.

Empezamos igualito al punto al derecho, ponemos bajo nuestro brazo izquierdo la aguja con los puntos por tejer y bajo el brazo derecho la aguja vacía. Tomamos la lana con la mano derecha y la sostenemos delante de las agujas. Para este punto tenemos que siempre tener nuestra lana colgando delante de las agujas, asi no se nos enrrieda con la labor.
Insertamos la punta de la aguja derecha en el primer punto de la aguja izquierda. Para el punto al revés hay que meter la punta de la aguja de adelante hacia atras y de abajo hacia arriba. (“al revés” de como hacemos el punto al derecho). Nos queda la aguja izquierda pasando por encima de la aguja derecha (nuevamente “al revés” que como nos quedaba cuando tejimos al derecho).
Tomamos la lana que lleva al ovillo con nuestra mano derecha y la pasamos por encima de la aguja izquierda. Nos va a quedar justo en frente de nuestros puntos tejidos. El movimiento que hacemos con la mano en este caso es de izquierda a derecha y de abajo hacia arriba rodeando la aguja derecha.
A continuación tenemos que pasar la lana que acabamos de colocar al rededor de la aguja derecha a través del primer punto que teníamos colocado en la aguja de la izquierda. Si los puntos estan muy apretados hay que hacerlo despacito y con la puntita de la aguja.
Una vez que logramos pasar la lana a través del primer punto de la aguja izquierda, empujamos lentamente con la aguja derecha al primer punto izquierdo para dejarlo caer por delante de la aguja izquierda. Siii, lo dejamos caer. No se preocupen que no se va a desarmar nada, quedará sujeto por la lana que pasamos en el punto 3.
Con esto tejimos nuestro primer punto al revés. A continuación repetimos y repetimos del punto 1 al 5 hasta que lleguen al final de la hilera.
Cuando hayan terminado con todos los puntos de la aguja lo que hacemos es cambiar nuevamente las agujas de brazo. Asi nos quedan todos los puntos por tejer bajo el brazo izquierdo. Si quieren tejer “punto jersey” lo que deben hacer es tejer todas las hileras de un lado al derecho y las del lado opuesto al revés. De esta manera nos queda la famosa forma de espiguita que tiene este punto tan elegante.

PUNTO JERSEY:PASOS PARA TEJER EL PUNTO DE JERSEY
Empieza tejiendo la primera vuelta del derecho, es decir, todos los puntos tejidos con punto derecho. Sigue así hasta acabar la vuelta.
Una vez acabada la primera vuelta, teje la segunda vuelta del revés, es decir, todos los puntos del revés. El primero por encima y así hasta acabar la vuelta.
Una vez tejidas las dos primeras vueltas ya podemos ver el resultado. Continúa tejiendo la siguiente vuelta del derecho.
Si lo que quieres es conseguir directamente el lado revés del punto de jersey lo único que tienes que hacer es empezar con una vuelta del revés y seguir con una vuelta del derecho.

QUÉ TIPO DE TEJEDORA ERES…

Me parece interesante,y a la vez divertido descubrir como es cada una de las tejedoras,dice mucho  que como y qué suelen tejer y aprender…

SE ATREVEN A COMENTAR,como son….
Por el momento he encontrado 8 tipos de tejedoras: la valiente, la detallista, la relajada, la curiosa, la impaciente, la perfeccionista, la miedosa y la intuitiva. Para mí son 8 tipos basados en la forma de enfrentarnos a los proyectos tejeriles desde el comienzo hasta el final.
A partir de las preferencias individuales y dependiendo del momento, nos inclinaremos más hacia un tipo que hacia otro; es decir: no hay 1 tejedora igual a otra, pero todas tenemos algo de cada 1 de ellas.
TIPOS DE TEJEDORAS.

Tejedora impaciente: quieres tejerlo todo bien y rápido, solo tejes con lanas y algodones gruesos, desconoces la existencia de las agujas del nº 2 (creías que la más pequeña era la del nº6), quieres patrones sencillos que luzcan espectaculares.

Tejedora relajada: para ti tejer es el nuevo yoga, tejer es la manera de desconectar de los problemas cotidianos y el ruido de las agujas al tricotar es tu mantra particular, te fijas en los colores, las texturas, pero jamás te estresas con llegar a la meta.

Tejedora Valiente: para ti no existe proyecto tejeril imposible, no hay técnica, punto o truco que te de miedo, te lanzas a tejerlo todo, buscas la diferencia, tejer prendas irrepetibles y cada nuevo proyecto es para ti 1 reto.

Tejedora Detallista: los detalles tejeriles, trenzas, ochos y efectos son tu mundo y tu perdición, cada detalle cuenta y todos tus proyectos tienen alguno inolvidable.

Tejedora curiosa: no has terminado de dominar un punto cuando ya estás queriendo aprender el siguiente, siempre te preguntas como conseguir tal efecto o tal otro cuando ves proyectos ajenos, y crees que todo es factible de ser tejido, desde cualquier prenda hasta cualquier complemento u objeto de decoración.

Tejedora intuitiva: siempre que coges las agujas obtienes resultados, una vez que aprendiste lo básico supiste avanzar casi de manera autodidacta, el punto a dos agujas y tú sois el tándem perfecto.

Tejedora Perfeccionista: no importa el volumen del proyecto, haces y deshaces hasta que queda como tiene que quedar, no hay proyecto imposible para ti, con esfuerzo y ganas sabes que todo es posible, el orgullo de Knitter corre por tus venas, y trabajar con materiales de calidad es tu máxima.

Tejedora Miedosa: siempre dudas de si podrás hacer este o aquel proyecto, crees que no hay vida más allá de tejer en recto, las bufandas y los cuellos son tu prenda estrella, y no te atreves a comprar ovillos porque crees que no va a lucir con tanta bufanda, pero… estás deseando aprender a lo grande.

Y después de ver todas estas definiciones, y pensar que acabo de hacer el horóscopo de la tejedora, dejadme que os cuente que todo esto tiene su explicación: y es que yo he pasado por más de 1 tipo ya, por lo que creo que tejer es 1 especie de evolución.
Cuando empecé a tejer era la viva imagen de la impaciencia, mi siguiente paso fue el de acobardarme y no querer abandonar la seguridad y el confort que me daba tejer cuellos y bufandas. Una vez que superas la fase del miedo no tienes por qué dejar de tejer cuellos, para nada, pero la curiosidad, el perfeccionismo, la intuición, los detalles o la valentía te llevan a tejerlos de otra manera.
Cada proyecto resulta adecuado para 1 estado de ánimo, para 1 momento de la vida o para 1 inquietud. Todo esto lo descubres tejiendo, no de otra manera.
Yo he pasado por ser impaciente y miedosa, ahora me siento curiosa, intuitiva,perfeccionista y ….
USTEDES COMO SE VEN cuándo quieren hacer algún tipo de labor.DtKjRlIKJaE

COMO SUJETAR HILOS Y AGUJAS(a dos agujas)

Hola,con esta pequeña explicación,verán que método utilizan para tejer y como se teje.

El método de sujetar el hilo y las agujas de tejer es posiblemente lo más complicado de dominar cuándo se está aprendiendo a hacer punto.La posición que se adopte dependerá de cuál de los dos métodos básicos que elija.Si se adopta el método inglés,sujetará el hilo con la mano derecha.En el método continental el hilo se sujeta con la mano izquierda.Se tarda un poco en averiguar cuál resulta más fácil.Se debe adoptar el que resulte más sencillo para lograr una tensión adecuada y uniforme en la labor.

Cada persona hace punto de un modo ligeramente distinto: por ejemplo,a algunas les resulta más cómodo trabajar con los puntos cerca del extremo de las agujas,mientras que otras prefieren hacerlo mucho más abajo.

Cuándo se haya encontrado una posición cómoda para hacer punto,aumentará la velocidad a la que se trabaja y la tensión del punto será más regular.

MÉTODO CONTINENTAL.

Sujetar la aguja que tiene los puntos con la mano derecha.Se enrolla el hilo alrededor del meñique  de la mano izquierda y después ,alrededor del dedo índice.Cambiar a la mano izq. la aguja que tiene los puntos y sujete la otra con la mano derecha.Controlar la tensión del hilo con el dedo índice de la mano izquierda.

MÉTODO INGLÉS.

Sujetar con la mano izquierda la aguja que contiene los puntos.Poner la mano derecha con la palma de cara a uno,y enrollar el hilo alrededor del meñique,y luego por encima del resto de los dedos y por debajo del índice.

Sujetar la otra aguja con la mano derecha y controlar la tensión del hilo con el dedo índice de la mano derecha.

También un modo alternativo de sujetar la aguja que no tiene los puntos es colocarla entre el pulgar y el dedo índice como si fuera un lápiz.

HACER UN NUDO CORREDIZO.

Antes de comenzar a tejer,se debe montar los puntos haciendo una vuelta base.El primer punto de cualquier método para hacer esta vuelta es un nudo corredizo.Existen varios modos de montar los puntos.

Después de dejar un largo adecuado,para trabajar según que método,se hace un bucle cruzando  el hilo sobre sí mismo.

Formar un segundo bucle introduciendo por dentro del primero el hilo de la parte más cercana al ovillo(llamado hebra de trabajo).

Meter el segundo bucle por la aguja.Tirar de los dos extremos del hilo para sujetar el nudo en la aguja.Ya está hecho el nudo corredizo y se puede comenzar a montar los puntos con los métodos que explicaré más adelante.