Destacado

¡¡¡Hola!!!

 

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Espero que se sientan como en casa,y que se inspiren para sacar  al artesano que llevan dentro !!!

Comienzo una nueva etapa,desde ahora,espero y deseo que les motive.  Haremos y compartiremos muchas cosas y labores interesantes.

Además podremos tejer las diferentes labores,proyectos y retos,con los materiales que he conseguido a muy buen precio y con ventajas,como descuentos y más,no les parece interesante !!!!!

Marcela

Hola!!!

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Que gran verdad,no lo creen??

Como dice aquí arriba11911937_955980287799017_1476408939_n,hay que ponerse a trabajar,para lograr paso a paso lo que deseamos,nada viene solo;así que a trabajarrrr….

En este momento estoy con esta labor,
cuándo la termine haremos…11880839_955980421132337_1834299381_n

Me gustaría mucho uno de estos.A ver si me decido.

Ya avisaré,será un reto muy interesante!!!!

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Técnicas :Temari,kumihimo y Tawashi.

Kumihimo
Temari
Tawashi

Hola aquí les enseñaré algunas técnicas muy interesantes,espero que les guste tanto como a mi.
TAWASHI,KUMIHIMO Y TEMARI.
Eco Tawashi.
Los Tawashi, son estropajos japoneses, uno de ellos es el Eco- Tawashi. Los Eco Tawashi están hechos en crochet con lana acrílica. No necesitan jabón o detergente, por eso les llaman Eco Tawashis, debido a que la lana acrílica contiene fibras sintéticas similiares a la microfibra, y estos filamentos son los que permiten la limipieza sin jabón. Si los platos tienen demasiada grasa, se puede añadir un poco de bicarbonato o vinagre. No rayan, y pueden utilizarse también para la ducha, para lavar el coche, o para lo que se nos ocurra.
Los Tawashi se pueden hacer de multiples materiales. Con fibras vegetales como exfoliantes, con lanas suaves para el baño de bebés, etc.
Aquí os dejo un video donde podreis aprender como hacer estos estropajos japoneses que os puede solucionar algún que otro regalito.
kumihimo o cordón trenzado, representa un oficio tradicional japonés poco conocido porque tan solo forma una pequeña parte de la indumentaria japonesa. Suele ser un cordón estrecho de unos 2,5m de largo, pero puede variar según la envergadura de la persona. Este trenzado puede usarse en otros campos como: las ceremonias religiosas, los ornamentos para cartas, contenedores de ceremonia del té, cintas para espejos, abanicos, y actualmente para atar los móviles a los cinturones, bolsos, etc.
Antiguamente, se trabajaba el trenzado directamente con los dedos sin la ayuda de un tela y los puestos de trenzado eran populares. Se cree que la técnica pudo venir de Europa a través de Asia central, y de ahí llegó a Japón.
La documentación que se conserva sobre el kumihimo es poca ya que solo engolba una pequaña parte de la tradición textil. Los primeros telares usados fueron el marudai y el kakudai. Las técnicas se transmitieron verbalmente, a fin de mantenerlas el secreto entre los miembros de la familia o gremios, esta práctica todavia se conservan algunas escuelas.
Dicha artesanía se empezó a desarrollar a partir del período Nara (645 – 748dC), con una paleta básica de morado, magenta, azul, verde, oro y un naranja importado de China. La combinación de estos colores protegía de los malos espeíritus. Era costumbre que las mujeres usaran un cinturón hecho con esta paleta para protegerse de la mala suerte. Se pasaba de madres a hijas y no podía mostrarse nunca al marido.
Cuando el Budismo se convirtió en la religión dominante en el período Heian (784 – 1184 dC), supuso un gran auge del trenzado de kumihimo. Eran usados en las ceremonias y también en la decoración de los templos. Los monjes popularizaron el trenzado como forma de meditación. Hoy día se conservan muchos kumihimo que habían sido escondidos en estatuas.
El origen del cintruón llamado “hirao” también comenzó en esta época. Se fabricaba mediante un telar llamado karakumidai, basado en el trenzdo chino. El cinturón solo podía ser llevado por el emperador, la emperatriz, el príncipe heredero y los tres niveles más altos de nobles. Medía 2,5m de longitud y entre 15-20 cm de ancho. Se enrollaba alrededor del cuerpo de forma que los extremos delanteros colgaran de la parte delantera.
Durante los dos períodos siguientes (Kamakura y Muromachi 1185 – 1573) la clase guerrera samurai llegó al poder. La demanda de armaduras aumentó considerablmenete, creandose así una nueva clientela para los fabricantes de kumihimo. Las placas de la armadura eran unidas mediante cintas trenzadas, que requerían entre 250 y 300 m para cada armadura. En esa epoca era usual sumergir los trenzados en agua helada para hacerlos más resistentes. El kumihimo también fue usado para el mango de las espadas proporcionando un mejor agarre de la mano para así evitar el deslizamiento.
En el período Momoyama (1573 – 1614) comenzó el kumihimo, tal y como lo conocemos hoy día, con el cambio del estilo de kimono y la introducción del obi que requería una cinta para atarlo.
Hacia el final del perídodo Edo (1616 – 1867) la técnica evolucionó creandose nuevos telares como el takadai que permitieron hacer formas más complejas e intricadas. La ciudad de Edo (Tokyo) concentró la mayoría de la artesanía, procuciendo los patrones tradicionales que se han convertido en estandar.
Pero en el período Meiji (1867 – 1912) la cultura samurai se fue extinguiendo y con ello la artesanía de kumihimo sufrió una gran pérdida. Por otro lado, la invención de máquinas y la introducción de hilo sintétido que abaratía su precio acabaron por desbancar al negocio. Hoy en día el 95% se produce de forma industrial. A pesar de ello, todavía existe un mercado hecho a mano con piezas de gran valor y exclusivas.
Las temari, preciosas bolas hechas de hilo, que probablemente surgieron como un juego más de malabares.
La primera mención que se hace a las temari se remonta al año 644 d.C. en la corte imperial, y se sabe que el juego alcanzó su popularidad a mediados del siglo V hasta el siglo XIV. En esa época, las bolas probablemente tenían una forma menos uniforme y estaban rellenas de pelo de caballo y quizá también estaban hechas de cuero. Muchos son los que afirman que el origen de las temari (sobre todo por sus colores dorados y plateados) se encuentra en las típicas perlas que sujetan los dragones chinos en su boca, un símbolo de perfección, como el ying y el yang.
Para jugar con ellas se ponían en un campo entre cuatro y ocho jugadores en círculo. Uno de ellos lanzaba con su pie la bola al aire, bien alto, aunque siempre manteniéndose dentro del círculo, y seguía dándole a la bola evitando que se cayera al suelo (como hacen los jugadores de fútbol a veces, hoy en día). Existían unos 70 tipos de lanzamientos distintos, aunque la puntuación de juego no tenía demasiada importancia: era más un juego social, para mostrar las habilidades propias, que una competición.
Con el tiempo, la vistosidad de las bolas fue ganando importancia y a principios del siglo XVII, las mujeres de la corte imperial organizaban competiciones para decidir qué bola era la más trabajada, la más opulenta, la más llamativa o la de colores más bonitos. Por ello, no sólo los materiales fueron evolucionando, pues se empezaron a utilizar sedas finísimas e hilos de colores metálicos como el dorado o el plateado, sino que los diseños empezaron a ser cada vez más detallados, mostrando escenas de jardines, flores, árboles y no sólo los diseños geométricos típicos que conocemos hoy en día. Un ejemplo de ello se puede encontrar en la serie “Shogun”, donde nos presentan a mujeres de la corte del shogun Tokugawa en el siglo XVII.
Actualmente, las temari tienen un centro de papel, se recubren de preciosas telas y se cosen con llamativos diseños geométricos, pues ya no se utilizan para jugar, sino que son un ejemplo de artesanía más, o mingei. Son un perfecto regalo conmemorativo, para una ocasión importante y formal. Para este tipo de ocasiones, las temari se presentan con un lazo de libélula y grandes borlas, aunque también siguen conservando su tradición “familiar”, pues son muchos los niños que se despiertan, en Año Nuevo, y se encuentran una preciosa temari hecha por su madre o su abuela sobre su cojín, que se convertirá en su primera visión del año.
Así pues, la temari se ha ido desarrollando durante casi 1.400 años, pasando de ser bolas de cuero para jugar, a convertirse en un regalo de gran esplendor visual.
Las bolas Temari son una forma de arte popular que se originó en China y se introdujo en Japón quinientos o seiscientos años atrás. Las
bolas fueron hechas originalmente por madres y abuelas de los niños para jugar(que se utilizaron en la pelota y juegos de balonmano similar a los juegos hackeysack jugado en todo el mundo hoy en día). Históricamente se construye a partir de los restos de antiguos kimonos. Las piezas de tela de seda se arrugó para formar una bola, entonces el fajo envuelto con tiras de tela. Los hilos de seda que han sido eliminados y se guarda y se utiliza para primer viento alrededor de la pelota, y luego a coser la bola firmemente juntos (se dice que las bolas fueron envueltas y cosidas con tanta fuerza que realmente lo hicieron de rebote). Como
el tiempo pasaba tradicionales bolas de Temari se convirtió en un arte, con la costura más funcional y más decorativos y detallada, hasta que las bolas aparece bordado muy intrincado. Las bolas trascendido de los juguetes de juego en objetos de arte (aunque las madres amorosas todavía los hacen por sus hijos) con la introducción de goma para Japón. Las bolas Temari se convirtió en un arte y oficio de la clase superior y japonesa aristocracia y mujeres nobles competían en la creación de objetos más y más hermoso e intrincado. En la actualidad, representan un regalo muy valorado y querido símbolo de profunda amistad y la lealtad. Es tradicional que una madre para hacer una bola a su hija como regalo de Año Nuevo. También se define como Hime-Temari (bolas de seda), hecho para traer buena fortuna a la persona que los mantiene, y están hechos con hilos de seda de la mano de envasado de diferentes colores. Estas naves, llenas de tanto espíritu afable del artesano y las técnicas, se cree que otorgan la felicidad. El color brillante y temas utilizados también son un símbolo de que desee el destinatario un brillante (feliz) la vida. Tradicionalmente convertirse en un artesano en el Japón era un proceso tedioso. Para convertirse en un artista de Temari en el Japón de hoy requiere una formación específica y hay que ser probado en las propias habilidades y la técnica antes
de ser reconocido como un artesano de Temari.
Los patrones son geométricos y simétricos generalmente,
con muchos de los elementos de diseño están basados en
la naturaleza. En apariencia, la mayoría son muy reminiscente de los patrones de un caleidoscopio. Creaciones de hoy en día puede utilizar una base de bolas preformada (el “mari”)
– por lo general una pelota de espuma de poliestireno o de madera grande cordón
– que luego se envuelve con una capa de hilo y luego una capa de hilo de coser
regular de peso (se requiere por lo menos 300 yardas
para una pelota de tres pulgadas), tanto de los cuales deben ser colocados sin
problemas para asegurar la redondez de la pelota. Estrictas
tradicionales artistas Temari todavía crear su propia base de Mari a partir de tejidos descartados u otros materiales que pueden ser arrugado en la forma de una esfera. A veces una capa de guata se aplica antes de la envoltura de hilo con el fin de suavizar y redondear la forma de bolas. La
pelota se divide con la geometría relacional utilizando una tira delgada de
papel – no de medición definido se utiliza generalmente. Las divisiones se indican con alfileres y luego se colocan las discusiones de marcado.
Si los MP están incorporados en el diseño que a menudo se hará en oro o plata –
otros diseños requieren los MP a ser el mismo color de la envoltura de hilo de base con el fin de mezclar en el fondo. Después de que el balón se prepara y se marcaron los diseños son bordadas con una variedad de hilos. El tipo más común utilizado en la actualidad es el algodón perla, a pesar de la seda más fina y de especialidad, los hilos metálicos y bordados rayón o cintas de bordado ayudar a producir resultados aún más hermosas. Los diseños se llevan a cabo por cualquiera de los patrones de costura (hay muy pocos puntos básicos y simples) o antes del envasado designado. Una combinación de los dos puede también ser utilizado. No hay resultados definidos – Temaris sólo están limitadas por la imaginación del artesano. Fue tradicional para las bolas hechas para niños como juguetes a tener algo de arroz en su centro a fin de hacerlos vibrar. Las bolas modernas pueden tener un cascabel o sonaja en sus centros para la buena suerte. Algunas bolas, después de haber sido tomada en el arte, estaban decoradas con borlas más elaboradas hechas por métodos complejos de trenzado y anudado.
La mayoría de las bolas Temari promedio de tres a cinco pulgadas de
diámetro, a pesar de cualquier tamaño es posible y los más grandes son muy populares en Japón, donde las colecciones de todos los tamaños y estilos son atesorados. Los más pequeños se pueden hacer para los adornos del árbol de Navidad, y otro hogar y accesorios personales, como joyas. Se puede mostrarse por separado o recogidos y dispuestos en grupos. Cuando se muestra en forma individual no se pueden colgar en las ventanas o techos o jambas. Ellos pueden ser montados de travesaños como un móvil. Las bolas individuales puede ser colgado
en expositores de sobremesa. Alternativamente se pueden agrupar en un
recipiente o cesto, o se muestra de forma individual en una base de anillo o de “huevo” de pie. Las bolas Temari hacen exquisitos adornos de Navidad.
Ellos hacen los regalos maravillosos, únicos y atesorado como bodas y regalos
de aniversario, y como recuerdo de la amistad y las ocasiones especiales.